En los últimos años, muchas mujeres han recurrido a las llamadas “hormonas bioidénticas” o cremas combinadas para aliviar los síntomas de la menopausia. Sin embargo, no todas las opciones son iguales, y entender sus diferencias puede marcar una gran diferencia en tu bienestar y seguridad. Este artículo busca aclarar qué son, cómo funcionan y cuándo conviene optar por alternativas más reguladas.
¿Qué son las hormonas bioidénticas?
El término “bioidéntico” se refiere a hormonas que tienen la misma estructura química que las que el cuerpo humano produce de manera natural. Por ejemplo, el estradiol, la progesterona y la testosterona pueden fabricarse a partir de fuentes vegetales como el ñame silvestre, pero al final, lo importante no es el origen, sino que la molécula sea idéntica a la natural.
Muchas mujeres creen que las hormonas “naturales” son mejores que las “sintéticas”, pero en realidad, la diferencia radica en la forma de producción, no en la estructura ni en su efecto biológico.
Las cremas combinadas: ¿qué contienen realmente?
Las cremas combinadas suelen incluir estradiol (la forma activa del estrógeno), estriol (un estrógeno más débil) y, a veces, progesterona. Se promocionan como una opción más “natural”, pero la evidencia científica ha demostrado que muchas de ellas no ofrecen beneficios superiores a los tratamientos tradicionales aprobados por la FDA.
En especial, el estriol es un estrógeno débil que no se produce en grandes cantidades fuera del embarazo. Aunque alguna vez se pensó que era más “seguro” para el cáncer de mama, los estudios actuales no respaldan esa idea. Hoy se sabe que el estradiol —usado en dosis adecuadas y bajo supervisión— es seguro y eficaz para aliviar síntomas de la menopausia.
Progesterona en crema: un riesgo silencioso
Uno de los principales problemas con las cremas hormonales es la absorción impredecible. En el caso de la progesterona, la piel no permite una absorción suficiente para proteger el útero frente a los efectos del estrógeno. Esto significa que una mujer con útero que use progesterona en crema podría no estar completamente protegida contra alteraciones uterinas. Por eso, los expertos recomiendan, cuando es necesario, usar progesterona oral o en dispositivos intrauterinos, que sí garantizan una dosis adecuada.
Cuándo sí tiene sentido usar compuestos personalizados
Existen situaciones donde los productos compuestos son útiles: por ejemplo, cuando se necesitan dosis intermedias que las presentaciones comerciales no ofrecen o cuando se formulan tratamientos con testosterona para mujeres, dado que aún no existen productos aprobados específicamente para ellas en muchos países. En esos casos, los compuestos elaborados por farmacias especializadas pueden ser una opción válida, siempre bajo seguimiento profesional.
La importancia de la supervisión médica
El uso de cualquier terapia hormonal, sea comercial o compuesta, debe estar respaldado por controles médicos y exámenes periódicos. El tipo de hormona, la dosis y la vía de administración varían según cada cuerpo, la edad, el estado del hígado, el peso y los objetivos de salud. Ninguna crema o cápsula es “una talla única”.
Conclusión
Las hormonas bioidénticas no son un mito, pero tampoco una solución mágica. Si bien los tratamientos compuestos pueden tener su lugar en casos específicos, los productos aprobados por organismos reguladores suelen ofrecer mayor seguridad, eficacia y control de calidad. Lo importante no es la etiqueta, sino el acompañamiento profesional y la consistencia del tratamiento.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de salud.
