Plan Galveston: una guía práctica para reducir la inflamación y equilibrar las hormonas durante la menopausia.

La etapa de la perimenopausia y la menopausia no significa el fin del bienestar, sino una oportunidad para reconectarte con tu cuerpo. Los cambios hormonales pueden provocar aumento de peso, fatiga, ansiedad y niebla mental. El llamado Plan Galveston se ha convertido en una opción popular porque combina nutrición antiinflamatoria, equilibrio hormonal y ayuno intermitente, ofreciendo un enfoque más natural y sostenible que las dietas restrictivas tradicionales.

Más que una dieta, un cambio de enfoque

La palabra “dieta” suele asociarse con sacrificio y culpa, pero este plan no se trata de contar calorías, sino de nutrir el cuerpo con alimentos que favorecen la energía y reducen la inflamación. Su estructura se inspira en la dieta mediterránea, pero con una diferencia: incluye ayuno intermitente y una reducción moderada de carbohidratos simples, lo que ayuda a estabilizar el azúcar en sangre y disminuir los picos de insulina.

Cómo funciona el plan

El ayuno intermitente consiste en ampliar las horas entre la cena y la siguiente comida. Muchas mujeres encuentran útil dejar de comer a las 7 p.m. y retomar su alimentación al mediodía siguiente. Esto permite al cuerpo entrar en un estado de descanso metabólico, reducir la inflamación y favorecer la quema de grasa. Además, al incluir grasas saludables y proteínas limpias, se mantiene la saciedad y el equilibrio hormonal.

Los pilares del Plan Galveston

  • Alimentos antiinflamatorios: verduras de hoja verde, aguacate, pimientos, aceite de oliva, semillas y frutos secos.
  • Grasas buenas: salmón, sardinas, aceite de aguacate y nueces, que apoyan la salud cerebral y hormonal.
  • Reducción de azúcares refinados y harinas blancas: evita la inflamación y mantiene estables los niveles de energía.
  • Hidratación y descanso: dos factores fundamentales para equilibrar el metabolismo y controlar el apetito.

Beneficios reportados

Muchas mujeres notan una reducción en los sofocos, la hinchazón y el cansancio tras adoptar este estilo de vida. Además, el plan favorece una mejor digestión, mayor claridad mental y una relación más estable con la comida. No se trata de resultados rápidos, sino de crear una base sólida de bienestar a largo plazo.

Adaptarlo a tu cuerpo

Cada mujer es diferente. Si tienes condiciones médicas, presión baja o tomas medicamentos, consulta con un profesional antes de aplicar el ayuno intermitente. Escuchar a tu cuerpo es la clave: si te sientes débil, ajusta los horarios; si notas energía estable, mantén tu ritmo. La flexibilidad es parte del éxito del proceso.

Un recordatorio esencial

La menopausia no te quita fuerza ni belleza; solo te invita a cuidarte de forma más consciente. Adoptar un plan antiinflamatorio como el Galveston no es una moda, sino una forma inteligente de acompañar los cambios hormonales y mantener vitalidad en cada etapa de la vida. Cuidar de tu cuerpo es una forma profunda de amor propio.

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la orientación de un profesional de salud.

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