Hormonas en la menopausia: parche, gel o pellet, ¿Cuál es mejor para ti?

Durante la menopausia, muchas mujeres se enfrentan a la pregunta de si deberían iniciar terapia hormonal, y si lo hacen, cuál es la mejor forma de administrarla. Parche, gel o pellet: las tres opciones pueden funcionar, pero cada una tiene ventajas y desventajas según tu estilo de vida y tus necesidades. Comprender cómo actúan te ayudará a tomar decisiones seguras y con confianza.

Por qué se habla tanto de la terapia hormonal

La terapia hormonal menopáusica (THM) combina pequeñas dosis de estrógeno, progesterona y, en algunos casos, testosterona, para aliviar los síntomas comunes como sofocos, insomnio, sequedad vaginal o niebla mental. Además, investigaciones muestran que puede apoyar la salud ósea, cardiovascular y metabólica cuando se inicia en los primeros años tras la menopausia.

Sin embargo, la forma en que esas hormonas se administran —por la piel o debajo de ella— puede cambiar la experiencia de cada mujer.

El parche: práctico y constante

El parche transdérmico libera estrógeno de manera continua a través de la piel. Es una opción popular porque evita el paso por el hígado y mantiene niveles relativamente estables. Suele cambiarse dos veces por semana y puede colocarse en el abdomen o la cadera.

Su principal ventaja es la comodidad y la seguridad cardiovascular. Algunas mujeres, sin embargo, experimentan irritación cutánea o dificultad para que el parche se adhiera, especialmente si hacen ejercicio o nadan con frecuencia.

El gel: flexible y fácil de usar

El gel o crema de estradiol se aplica una o dos veces al día en zonas delgadas de la piel, como los brazos o el abdomen. Es una alternativa ideal para quienes prefieren ajustar la dosis con facilidad, pero su absorción puede variar según la piel, el sudor o el ambiente. Por eso, los especialistas suelen recomendar controles periódicos para asegurarse de que el cuerpo recibe la cantidad adecuada.

Una ventaja del gel es su discreción, aunque su efectividad puede ser menos constante si no se aplica correctamente o se interrumpe el uso.

El pellet: estabilidad prolongada

Los pellets subcutáneos son pequeñas cápsulas que se colocan bajo la piel, generalmente en la zona del glúteo. Liberan hormonas de forma continua durante aproximadamente tres a cuatro meses. Esta opción es valorada por mujeres que buscan comodidad y estabilidad, ya que evita las fluctuaciones que pueden darse con parches o geles.

Aunque los pellets no cuentan con aprobación específica para mujeres en todos los países, la tecnología detrás de ellos está validada y se usa en tratamientos hormonales desde hace años. Su principal beneficio es la constancia: no tienes que preocuparte por aplicarlos cada día o cada semana.

La importancia de un seguimiento profesional

No existe una “mejor” forma universal de recibir hormonas. Lo esencial es encontrar la opción que equilibre bienestar y seguridad según tu salud y preferencias. Un profesional capacitado puede ayudarte a medir tus niveles hormonales, ajustar dosis y monitorear los resultados para mantenerte dentro de rangos seguros y efectivos.

Además, cada cuerpo responde distinto: lo que funciona para una amiga puede no ser lo ideal para ti. Por eso, elegir y supervisar la terapia con acompañamiento médico especializado es clave para lograr resultados positivos.

Conclusión

La terapia hormonal no es una fórmula única. Tanto el parche como el gel o el pellet pueden ofrecer excelentes resultados cuando se usan correctamente y bajo supervisión. Lo importante es entender que el equilibrio hormonal no se trata de alcanzar números perfectos, sino de mejorar la calidad de vida, el sueño, la energía y la salud integral durante esta etapa.

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la orientación de un profesional de salud.

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