¿Es demasiado tarde para iniciar terapia hormonal? La verdad que toda mujer debería conocer.

Una de las preguntas más frecuentes entre mujeres que atraviesan la menopausia es si existe una edad límite para comenzar la terapia hormonal. Muchas han escuchado que “después de los 60 ya no se puede” o que “es peligroso empezar tarde”. Sin embargo, la ciencia moderna muestra que cada caso debe evaluarse de forma individual. La edad no siempre es el factor decisivo: lo esencial es la salud general y la forma en que se administra la terapia.

El origen del mito: estudios mal interpretados

Durante años, el estudio Women’s Health Initiative (WHI) marcó la opinión médica sobre las hormonas. Este trabajo incluyó mujeres con un promedio de 63 años, muchas de las cuales ya tenían problemas cardiovasculares antes de iniciar tratamiento. Los resultados mostraron un ligero aumento de eventos cardíacos en los primeros meses, pero no porque la terapia causara esos problemas, sino porque las pacientes ya presentaban daño arterial previo.

Con el tiempo, nuevos análisis demostraron que las mujeres que iniciaron terapia dentro de los primeros años posteriores a la menopausia mostraron beneficios significativos en la salud cardiovascular, ósea y cerebral. El riesgo observado en mujeres mayores se debía principalmente al momento de inicio y al tipo de hormonas usadas, no al tratamiento en sí.

Por qué el tipo de hormona y la vía de administración importan

En el pasado, se utilizaban versiones sintéticas y orales de estrógeno derivadas de fuentes animales. Hoy, la mayoría de los especialistas emplea estrógenos bioidénticos transdérmicos (en parches o cremas), que se absorben a través de la piel. Este método reduce el impacto sobre el hígado y disminuye el riesgo de coagulación o accidente cerebrovascular, lo que lo convierte en una alternativa más segura, incluso en mujeres mayores.

Qué dice la evidencia más reciente

Estudios como el ELITE Trial han confirmado que iniciar terapia hormonal en los primeros años después de la menopausia puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón. En mujeres que la comienzan más tarde, los resultados son “neutros”: ni aumentan ni reducen el riesgo. En otras palabras, comenzar después de los 60 no necesariamente es peligroso, pero puede ofrecer menos beneficios preventivos.

Cuándo aún puede tener sentido comenzar

Hay mujeres que llegan a los 60 o 65 con síntomas persistentes: sofocos, insomnio, irritabilidad, sequedad vaginal o pérdida de masa ósea. En esos casos, iniciar terapia hormonal puede mejorar su calidad de vida. Antes de hacerlo, es recomendable una evaluación cardiovascular básica y análisis generales que confirmen que el organismo está en equilibrio.

Además, las terapias personalizadas —que combinan dosis adecuadas de estrógeno, progesterona o testosterona según cada caso— pueden ofrecer alivio sin riesgos innecesarios cuando son supervisadas por profesionales especializados.

¿Y si ya la empezaste hace años?

Muchas mujeres se preguntan si deben suspender la terapia al cumplir cierta edad. La respuesta actual es clara: no existe una edad fija para detenerla. De hecho, suspenderla justo cuando el riesgo de enfermedades como osteoporosis, demencia o trastornos metabólicos aumenta podría ser contraproducente. Si el cuerpo se siente bien y los controles médicos son favorables, continuar suele ser la mejor opción.

Conclusión

Iniciar terapia hormonal después de los 60 no siempre es “tarde”, pero sí requiere un enfoque cuidadoso y personalizado. Lo importante no es la edad, sino la salud del corazón, los vasos sanguíneos y el estilo de vida. La decisión debe tomarse con acompañamiento profesional, entendiendo que la menopausia no es el fin del bienestar, sino una nueva etapa que puede vivirse con energía, claridad mental y equilibrio.

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la orientación de un profesional de salud.

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