Es común que, después de la menopausia, muchas mujeres experimenten cambios en su deseo sexual o en la manera en que disfrutan la intimidad. No se trata solo de una cuestión hormonal: el ritmo de vida, el cansancio y la confianza personal también influyen. Si sientes que tu deseo ha cambiado o que el sexo ya no se disfruta igual, no estás sola. Aquí te comparto cinco formas seguras y efectivas de recuperar el bienestar sexual y la conexión en pareja.
1. Lubricación adecuada
La disminución de estrógeno afecta la producción natural de lubricación. Por eso, es común sentir resequedad, ardor o molestias durante el encuentro íntimo. Existen lubricantes y humectantes específicos que pueden ayudarte; lo ideal es elegir el que mejor se adapte a ti y recordar que la lubricación es esencial para el confort y el placer.
2. Atención al dolor pélvico
Si hay dolor antes, durante o después de la relación, es importante no ignorarlo. El tejido vaginal puede volverse más sensible y delgado en esta etapa. Una revisión médica puede ayudarte a identificar la causa y a encontrar soluciones, permitiéndote volver a disfrutar de la intimidad con tranquilidad.
3. Comunicación y expectativas realistas
Hablar abierta y honestamente con tu pareja sobre la frecuencia, el tipo de relación y las necesidades de ambos puede transformar la experiencia sexual. No existe una “normalidad” universal; cada pareja define lo que funciona para ambos. Llegar a acuerdos, incluso programar momentos de intimidad, puede fortalecer la conexión y evitar frustraciones.
4. Escucha tu deseo y busca apoyo si es necesario
La falta de deseo puede tener causas físicas, emocionales o relacionales. Si llevas más de seis meses sin interés sexual y esto afecta tu bienestar, es válido consultar con un profesional de la salud. Existen opciones naturales y médicas para apoyar el deseo y la satisfacción; lo más importante es no resignarse ni sentir culpa por buscar ayuda.
5. Redescubre el valor del juego previo
El cuerpo cambia, pero también se abre la puerta a nuevas formas de placer. El juego previo —en cualquiera de sus formas, desde el contacto físico, la conversación íntima o el uso de elementos que sumen variedad— puede aumentar la lubricación, la confianza y el deseo. Explora sin presión, permitiendo que el disfrute sea el objetivo principal.
Recuerda: cada etapa de la vida trae desafíos, pero también oportunidades para reconectar con tu bienestar y tu placer. El diálogo, la empatía y el autocuidado son aliados esenciales. Si tienes dudas o necesitas orientación personalizada, no dudes en buscar apoyo profesional.
Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación de un profesional de salud.
